PIOC alerta de que el caso Brugal y las causas judiciales abiertas en Orihuela ponen en riesgo el futuro económico de Orihuela Costa
Orihuela Costa, 14.1.2026
El caso Brugal continúa siendo uno de los mayores escándalos de corrupción que ha afectado a Orihuela y a la provincia de Alicante. El mayor contrato de cualquier ayuntamiento es el tratamiento de las basuras y en este asunto hace años se descubrió un enorme agujero de corrupción en el ayuntamiento de Orihuela. Un caso marcado por años de presuntos amaños en contratos públicos, favores políticos y una gestión opaca del dinero de todos los ciudadanos. La reciente sentencia conocida en las últimas semanas confirma la gravedad de unos hechos que han deteriorado profundamente la confianza de la ciudadanía en el Ayuntamiento de Orihuela.
Desde PIOC recordamos que este caso no es un hecho aislado. A la herencia del caso Brugal se suma la espera de juicio del exalcalde de Orihuela, Emilio Bascuñana, así como la situación judicial que afecta al actual alcalde, Pepe Vegara. Todo ello mantiene al consistorio bajo una permanente sombra de sospecha y evidencia un problema estructural en la forma de gobernar el municipio.
Este contexto resulta especialmente preocupante ante el anuncio de una inversión cercana a los 200 millones de euros en Orihuela ciudad, destinada a grandes proyectos como un polígono industrial, una ciudad deportiva, rehabilitaciones urbanas, un tercer auditorio y otras actuaciones de gran envergadura. Mientras tanto, Orihuela Costa sigue sufriendo un abandono histórico en servicios básicos, infraestructuras y mantenimiento y se enfrenta a una INVERSION CERO y a una DEUDA ENORME.
La historia demuestra que el pasado condiciona el futuro. Cuando ha existido corrupción y mala gestión, el riesgo de que se repitan errores y se malgasten grandes cantidades de dinero público es real. Desde PIOC advertimos de que estas inversiones millonarias pueden acabar generando deuda y comprometiendo la estabilidad económica del municipio, con consecuencias directas para los vecinos de Orihuela Costa, que ya soportan una presión fiscal elevada sin recibir servicios adecuados.
Por todo ello, PIOC insiste en que la separación de Orihuela Costa es una necesidad democrática, económica y de transparencia. Una administración propia, cercana y controlada directamente por sus vecinos es la única garantía para evitar que los errores del pasado se repitan y para proteger a Orihuela Costa de una posible bancarrota provocada por decisiones ajenas.
PIOC continuará defendiendo un modelo de gobierno honesto, equilibrado y al servicio de los ciudadanos de Orihuela Costa.


Well said, it’s the only way forward for the coast. We are no longer able to trust the government in Orihuela to look after our affairs. They have clearly demonstrated they have no intention of providing even the basic services the Costa needs, despite the revenue raised by this area. We are now a large enough community with more residents than is needed to be a separate governance in our own right. Here’s to independence asap.
The taxes paid by OC citizens should be withheld by the OC administration and not be paid to the Orihuela City Council.