El cierre intermitente —y ya prolongado durante más de una semana completa— de la oficina del padrón en Orihuela Costa se ha convertido en un símbolo de la desconexión entre la administración municipal y las necesidades reales de los ciudadanos. Lo que debería ser un servicio básico, estable y accesible se ha transformado en un obstáculo diario para miles de residentes, muchos de ellos personas mayores, familias recién llegadas o trabajadores que dependen de estos trámites para regularizar su situación administrativa.
Un servicio esencial que no puede fallar.
El padrón no es un trámite menor. De él dependen gestiones tan básicas como:
• Certificados de empadronamiento para escolarización, sanidad o trámites bancarios.
• Renovaciones obligatorias para residentes extranjeros.
• Cambios de domicilio necesarios para notificaciones oficiales.
• Fe de vida para pensiones y prestaciones.
Las imágenes muestran claramente la situación: oficina cerrada, carteles improvisados y un servicio que, en teoría, debería funcionar de 8:30 a 13:30, pero que en la práctica lleva semanas sin ofrecer atención regular.
La consecuencia: 35 kilómetros de desplazamiento y un mes de espera.
El cierre de la oficina obliga a los vecinos de Orihuela Costa a desplazarse 35 kilómetros hasta Orihuela ciudad, un trayecto que no solo supone tiempo y coste económico, sino que además es especialmente difícil para personas sin vehículo propio o con movilidad reducida.
A esto se suma un problema aún más grave: las citas previas disponibles tienen un retraso de hasta un mes, lo que convierte cualquier trámite urgente en una carrera de obstáculos.
Un agravio comparativo que se repite.
Orihuela Costa es una zona con más de 30.000 residentes censados y una población real que supera ampliamente esa cifra. A pesar de ello, los servicios municipales siguen funcionando como si se tratara de un pequeño núcleo rural. El cierre del padrón no es un hecho aislado: es la consecuencia de años de falta de inversión, planificación y voluntad política para dotar a la costa de los recursos que merece.
La pregunta que muchos vecinos se hacen.
¿Cómo es posible que un servicio tan básico esté cerrado durante semanas sin una explicación clara, sin un plan alternativo y sin refuerzos en la oficina de Orihuela ciudad?
Lo que exigimos.
Como representantes públicos, nuestra obligación es defender los derechos de los vecinos. Por eso reclamamos:
• La reapertura inmediata de la oficina del padrón en Orihuela Costa.
• Refuerzo de personal para evitar cierres por bajas, vacaciones o incidencias.
• Ampliación de horarios en temporada alta y en momentos de alta demanda.
• Un sistema de citas eficiente, que no obligue a esperar un mes para trámites esenciales.
• Transparencia: información clara y actualizada sobre cualquier incidencia del servicio.
No es una queja: es una necesidad.
Los vecinos de Orihuela Costa no piden privilegios. Piden lo que cualquier ciudadano espera de su ayuntamiento: servicios públicos que funcionen. El padrón es la puerta de entrada a todos los demás derechos administrativos. Cuando esa puerta está cerrada, se bloquea la vida cotidiana de miles de personas.


