Capítulo 1. Historia de Orihuela y de la Costa.


Para entender el presente y aspirar a un futuro mejor, es necesario mirar hacia atrás. Orihuela, madre de muchos pueblos hoy independientes, fue durante siglos un vasto territorio. En el siglo XIII abarcaba más de 1.500 km²; hoy apenas conserva 384 km².
Su historia está marcada por la grandeza, el poder de la Iglesia, la riqueza agrícola… y por una constante: la pérdida de sus núcleos urbanos más alejados. Y por una razón siempre común a todas estas pérdidas: la dejadez, el abandono desde Orihuela. Callosa de Segura, Guardamar, Torrevieja, Bigastro, Redován, San Miguel de Salinas, Jacarilla, Catral, Almoradí y muchos otros fueron parte de Orihuela hasta que decidieron caminar por su cuenta. La última fue Pilar de la Horadada. Y cómo han mejorado todos.
Cuando Almoradí proclamó en 1583 “somos un territorio distinto, distante y completamente separado”, no sólo declaraba su independencia, sino una verdad eterna: cada comunidad tiene derecho a decidir su destino cuando deja de ser escuchada.
El objetivo de toda ciudad es ofrecer un buen servicio a sus vecinos. Por ello, las antiguas segregaciones no destruyeron a Orihuela; al contrario, permitieron que los nuevos municipios prosperaran y ofrecieran mejores servicios.
Mientras tanto, las pedanías que permanecieron bajo el control de Orihuela, como La Murada o Torremendo, se quedaron atrás. Cualquier pueblo de España con su mismo número de habitantes vive mejor. Ser pedanía de Orihuela tiene consecuencias nefastas: menos inversión, menos servicios, menos oportunidades.
La historia de Costa CampoAmor es sorprendentemente reciente. A mediados del siglo XX, la zona era prácticamente rural: campos, pinos, un litoral virgen y pequeñas casas dispersas. Todo cambió con la llegada del turismo europeo en los años 60 y 70, que convirtió este pedazo de costa en un destino ideal para quienes buscaban sol, tranquilidad y calidad de vida.
Primero Campoamor, luego Cabo Roig, más tarde Villamartín y, finalmente, Lomas y La Zenia. Ahora seguimos desarrollándonos por doquier a un ritmo frenético de unas 1000 viviendas al año.
Orihuela Costa se convirtió en un territorio profundamente internacional, diverso y dinámico. Pero el crecimiento nunca estuvo acompañado de un plan urbano serio ni de unos servicios dignos.
La Costa creció, pero Orihuela ciudad nunca supo tratarla con respeto como ha sido siempre su norma y que en el pasado desembocó en los núcleos urbanos que se segregaron y que hoy en día prosperan como pueblos independientes.
La Costa se llenó de vida, pero Orihuela ciudad siguió maltratándola.
La voz que resonó en tantos otros pueblos que consiguieron vivir mejor siendo independientes, resuena ahora en Costa CampoAmor.
Esos pueblos consiguieron su independencia de muy diferentes maneras, cada uno según las circunstancias de su tiempo. Se unieron los vecinos, decidieron sus objetivos y lucharon por ellos. La independencia nunca se consigue sin esfuerzo pero merece la pena.
Los agoreros nos dicen que la independencia no se puede conseguir. También había agoreros cuando se independizaron aquellos pueblos. Y se equivocaron antes y se equivocan ahora.
La INDEPENDENCIA es posible.
No será fácil. Nunca lo ha sido. Y tampoco será fácil en nuestro caso. Pero si los otros pueblos lo consiguieron, también nosotros. No hay que creer en agoreros que no nos quieren. Sólo desean seguir controlando el dinero de Orihuela Costa.

1 comentario en “Capítulo 1. Historia de Orihuela y de la Costa.”

  1. Antonio Mateos Galvez

    Una tierra maravillosa siempre en manos de la religiones. Se fueron los musulmanes y cayó en manos de la inquisición católica. A partir de esas fechas, siempre gobernada por oligarcas apoyados por la iglesia y causa de la desigualdad que siempre ha existido, a pesar de la riqueza de la región.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Chat Icon