
Orihuela Costa no puede quedarse fuera del mapa del transporte comarcal.
La Vega Baja ha dado un paso importante con la puesta en marcha del nuevo sistema comarcal de autobuses. Mejorar la conexión entre municipios, reforzar los enlaces con Alicante y facilitar el acceso al aeropuerto son objetivos razonables y necesarios. Como político que trabaja por y para Orihuela Costa, celebro cualquier avance que suponga más movilidad, más cohesión territorial y más oportunidades para nuestros vecinos.
Pero también debemos decirlo con claridad: Orihuela Costa no puede volver a quedarse al margen.
Somos una de las zonas con mayor crecimiento demográfico de la comarca. Durante los últimos años, nuestra población ha aumentado de forma constante, con miles de residentes permanentes y una intensa actividad turística durante todo el año. Sin embargo, en el nuevo esquema de transporte comarcal no contamos con una conexión directa integrada en el sistema principal.
Esto plantea una cuestión de fondo:
¿Puede una zona que aporta población, actividad económica y proyección internacional quedar fuera de un servicio básico como el transporte público comarcal?
Una oportunidad perdida… y una oportunidad futura.
El nuevo sistema mejora frecuencias, conecta municipios del interior con Alicante y facilita el acceso al aeropuerto. Eso es positivo para la Vega Baja en su conjunto. Pero para los vecinos de Orihuela Costa, el beneficio es indirecto y limitado.
Hoy, quien vive en la costa y necesita ir al aeropuerto o a Alicante sigue dependiendo en gran medida del coche privado, del taxi o de combinaciones poco prácticas. Esto no solo afecta a residentes; también impacta en trabajadores, estudiantes, personas mayores y visitantes.
No estamos hablando de un lujo.
Estamos hablando de:
Igualdad de acceso a servicios públicos.
Movilidad sostenible.
Reducción de tráfico y emisiones.
Integración real dentro de la comarca.
La Costa no es periferia, es parte esencial del municipio
Durante años, Orihuela Costa ha sentido que muchas decisiones se toman lejos de nuestra realidad cotidiana. La distancia física con el casco urbano no puede traducirse en distancia política o administrativa.
Si la Vega Baja apuesta por una red moderna y estructurada, esa red debe contemplar a todas sus áreas estratégicas. Y Orihuela Costa lo es:
Por volumen de población.
Por actividad económica.
Por peso turístico.
Por diversidad internacional.
No se trata de confrontar, sino de corregir desequilibrios históricos.
Nuestra posición es clara.
Desde nuestra responsabilidad política, vamos a trabajar para:
Solicitar formalmente la integración de Orihuela Costa en futuras ampliaciones del sistema comarcal.
Proponer una línea directa o lanzadera hacia nodos estratégicos (Orihuela ciudad, Guardamar o aeropuerto).
Defender un modelo de transporte adaptado a la realidad dispersa de nuestras urbanizaciones.
Exigir que la planificación futura tenga en cuenta los datos reales de población y demanda.
La movilidad no es una cuestión secundaria. Es un indicador de cómo se entiende el territorio y de a quién se prioriza.
No pedimos privilegios, pedimos equidad
El nuevo sistema comarcal demuestra que cuando hay voluntad política, se pueden mejorar servicios esenciales. Ahora debemos dar el siguiente paso: garantizar que Orihuela Costa no quede como una nota al margen en la planificación regional.
La Vega Baja avanza.
Orihuela Costa también debe avanzar con ella.
Y seguiremos trabajando para que así sea.
