En junio y julio del año pasado tras el repetido cierre por contaminación de la playa de Cala Mosca, PIOC inició una investigación. Descubrió que había un vertido de aguas fecales como se aprecia en el video del facebook del partido,(Facebook) y se puso en contacto con HIDRAQUA, y el AYUNTAMIENTO en primer término que negaron que hubiera un vertido. Tras ello contactaron con la Guardia Civil que confirmó el vertido. A raíz de ello el vertido se detuvo. Tuvimos que denunciarlo a la fiscalía porque no se nos decía de dónde provenía. Era importante para evitar que sucediera en el futuro. Por fin hoy sabemos de donde venían las aguas fecales. Hemos recibido el archivo de las diligencias pero con esa información hemos conocido el origen de las aguas negras.
El decreto de la Fiscalía de Área de Elche–Orihuela ha puesto fin a las diligencias penales abiertas por los vertidos de aguas fecales en la rambla de Cala Mosca, al no apreciar indicios suficientes de delito ambiental. Sin embargo, el archivo no deja el caso en blanco: el propio procedimiento permite esclarecer el origen exacto de la contaminación que provocó el cierre de la cala por toxicidad, tal y como recogieron distintos medios de comunicación durante el verano pasado.
Según consta en la documentación oficial, las aguas fecales que llegaron a la rambla procedían de un aliviadero conectado de forma irregular a la red de pluviales de la estación de bombeo de aguas residuales (EBAR) Horizonte, ubicada entre las calles Salustiana y Clementina. Esta conexión, desconocida tanto por Hidraqua como por el Ayuntamiento de Orihuela, hacía que aguas residuales acabaran desaguando en el barranco que desemboca directamente en Cala Mosca.
La Fiscalía recoge que fue a raíz de la denuncia presentada por el Partido para la Independencia de Orihuela Costa (PIOC) cuando se activaron las comprobaciones técnicas. Hidraqua confirmó el origen del vertido y trasladó la incidencia a la empresa gestora de la estación de bombeo, así como a la Confederación Hidrográfica del Segura, procediéndose a detener el alivio hacia la rambla.
El informe del SEPRONA, incorporado a las diligencias, constató la existencia del vertido de aguas fecales por una conducción destinada a pluviales en la calle Niágara y su llegada al cauce público. Las inspecciones posteriores confirmaron que el vertido fue interrumpido tras las gestiones realizadas ese mismo día por los servicios implicados.
Las analíticas oficiales de finales de julio reflejan además valores elevados de bacterias fecales, especialmente enterococos intestinales y Escherichia coli, coincidentes en fechas con lluvias intensas en la zona, un cóctel que explica el episodio de contaminación y el cierre preventivo de la playa.
Aunque el Ministerio Fiscal concluye que los hechos no alcanzan relevancia penal, el decreto deja claro que la causa del problema fue localizada y corregida, y que la actuación iniciada tras la denuncia permitió frenar un vertido que afectaba directamente a una cala de alto valor ambiental.
En términos prácticos, el archivo judicial no invalida la gravedad del episodio ni borra una realidad incómoda: la contaminación existió, tuvo un origen concreto y solo se detuvo tras ser señalada.


The report confirmed our suspicions in June/July last year of an illegal connection from a foul (black) water source into the storm water sewer. I am pleased it was dealt with after our complaint was eventually taken seriously, only after The Guardia Civil were involved.